¿Te preocupa cómo puedan afectar la llegada del verano y los planes al aire libre a tus pacientes con incontinencia?
Durante la época estival las mujeres que la padecen son más propensas a tener cistitis, dado que su flora bacteriana y su pH están alterados por las continuas pérdidas de orina. Por ello, se recomienda reforzar sus cuidados, evitar el aire acondicionado a bajas temperaturas, cambiar con frecuencia la ropa de baño mojada, y vestir prendas de tejidos naturales y transpirables, como el lino y el algodón.
Hoy compartimos algunos consejos para ayudar a que tus pacientes se olviden de la incontinencia y disfruten plenamente de su verano.
Planificar el equipaje. En caso de tomar medicamentos para la incontinencia, es importante recordar a tus pacientes que deben meterlos en sus maletas para continuar con el tratamiento con el fin de que éste sea eficaz. También incluir absorbentes especiales para la incontinencia, que garanticen una buena absorción y transpiración con discreción y comodidad.
Mantener una correcta hidratación. Un acto esencial para mantenerse saludable en cualquier época del año. No se recomienda reducir la ingesta de líquidos por temor a las pérdidas de orina. Asimismo, se debe limitar en lo posible las frutas con propiedades diuréticas como la piña, sandía o melón.
Usar ropa suelta y de tejidos naturales. El mejor consejo para evitar dermatitis, eritemas o infecciones urinarias, que pueden aparecer por el contacto continuado de la piel con tejidos húmedos y que podrían acentuarse debido al aumento del sudor.
Cuidar tu piel para evitar irritaciones. El sudor y el roce pueden provocar molestias poco agradables en la piel. Para limpiar, regenerar y protegerla, siempre recomendamos nuestra gama de productos iD Care, testados bajo control dermatológico y formulados para pieles sensibles.
Llevar una dieta saludable. Resulta primordial continuar con una dieta para incontinencia urinaria que sea equilibrada y variada para mitigar dolencias y problemas de salud. La incontinencia agradece un estilo de vida saludable, puesto que el sobrepeso o la obesidad aumentan el problema presionando la vejiga.
Caminar a diario. Para la incontinencia viene muy bien pasear por la playa, el campo o el pueblo, así como hacer otros ejercicios suaves, sin realizar esfuerzos o movimientos violentos. Un momento ideal para desconectar de todo y disfrutar de la naturaleza.
Practicar ejercicios de suelo pélvico. Si tus pacientes no se encuentran familiarizados con los ejercicios de Kegel, te recomendamos echar un vistazo a este post donde te explicamos con todo detalle como pueden iniciarse y obtener resultados en poco tiempo si mantienen la constancia. El verano es sin duda, la época perfecta para ponerlos en práctica y conectar con el cuerpo.
Hasta aquí nuestros consejos para que puedas transmitir esa serenidad que tanto necesitan las personas que tienen incontinencia urinaria. Como profesional sanitario, cumples un papel clave, capaz de eliminar esos temores y hacer que disfruten del verano con seguridad y energía.
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¡Gracias por acompañarnos una semana más!
¡Serenidad!