La salud mental del personal sanitario y su relación con la calidad asistencial

Nos preocupamos del bienestar de las personas

Un reciente estudio realizado en 27 países de la Unión Europea y presentado por la OMS, revela que uno de cada tres sanitarios sufre ansiedad o depresión.Además, el mismo estudio también ha puesto de manifiesto que la prevalencia de la depresión entre el personal sanitario es hasta cinco veces superior a la de la población general.

El informe MeND (Mental Health of Nurses and Doctors), se considera el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la salud mental y el bienestar del personal de medicina y enfermería en Europa, cuyos resultados reflejan la difícil realidad a la deben enfrentarse diariamente los profesionales sanitarios en el ejercicio de su profesión.

  • Carga de trabajo y jornadas excesivas. Un 25% de los profesionales reconoce trabajar más de 50 horas a la semana, lo que supone una afectación directa sobre la salud física y emocional.
  • Turnos y horarios cambiantes. Los profesionales que hacen turnos, especialmente nocturnos, tienen más probabilidades de estar deprimidos, ansiosos y tener pensamientos suicidas, con una prevalencia de hasta el doble con respecto a la población general.
  • Falta de conciliación de la vida personal y profesional. La incertidumbre constante por la falta de previsión de horarios y calendario laboral, dificulta enormemente la conciliación del personal sanitario.
  • Contratos temporales y falta de estabilidad laboral. Prácticamente un 30% de los médicos y un 25% de las enfermeras tienen contratos de trabajo temporal, factor clave que se relaciona directamente con niveles altos de ansiedad.
  • Clima laboral insostenible. En muchas ocasiones, los profesionales trabajan con miedo o sufren ansiedad por no poder ofrecer la atención que necesitan sus pacientes.

Todo ello, sin olvidar las situaciones de violencia, amenazas y acoso que también sufren los profesionales sanitarios por parte de pacientes, familiares o acompañantes. Más del 30% declaró haber sufrido acoso o amenazas de violencia en el último año, mientras que el 10% sufrió violencia física y/o acoso sexual. Además, la tendencia demuestra un incremento constante y preocupante de dichas notificaciones, hasta un 16% más que en el año anterior.

Estas condiciones de empleo se acaban traduciendo en un aumento exponencial de las bajas laborales, tensiones en la gestión de la asistencia sanitaria y mayor riesgo de errores clínicos. Además, más del 10% de los participantes en el estudio declaró haber tenido pensamientos suicidas, lo que se considera un importante indicador y predictor de comportamientos suicidas futuros.

La presión constante, el agotamiento y la sensación de abandono están empujando a los profesionales sanitarios al borde del colapso.

Con estos resultados, no puede ignorarse que la situación es preocupante y demuestra que la inversión realizada durante años en el sistema y el personal sanitario ha sido claramente insuficiente.

Situación en España

La crisis del 2008 y los recortes de personal dejaron el sistema sanitario en mínimos históricos, y actualmente todavía no se ha podido recuperar. El gran problema estructural de la sanidad pública española se debe al déficit de personal sanitario, tanto en hospitales como en centros de Atención Primaria. Normalmente, se trabaja con plantillas cortas y mucha carga asistencial, situación que empeora en verano con las vacaciones, concretamente en los municipios turísticos donde la población se multiplica. La realidad es que durante años apenas se han cubierto una de cada diez jubilaciones, lo que ha dejado especialmente debilitada la Atención Primaria.

En general, se percibe como un sistema con poca planificación, improvisaciones diarias y a base de parches, que se mantiene principalmente gracias al esfuerzo del personal sanitario y al compromiso individual de los profesionales. Además, parece que la estrategia de la administración no va a cambiar demasiado y seguirá recayendo en la ampliación de la jornada laboral de los médicos que siguen en activo. El resultado son profesionales agotados y al borde del colapso físico y emocional.

El estrés crónico que sufre el personal sanitario, no solo merma la calidad asistencial, también pasa factura a su salud física y mental.

Principales medidas a implementar

Para proteger la salud mental y el bienestar del colectivo sanitario es importante disponer de recursos financieros suficientes, pero también la voluntad de aplicar las leyes vigentes sobre el número de horas de trabajo, los turnos o el descanso obligatorio después de las guardias.

Algunas recomendaciones concretas y urgentes son:

  • Aumentar la inversión en Atención Primaria. Mayor dotación de recursos materiales y humanos.
  • Reformar los turnos y gestionar las horas extras. Poner fin a la cultura del trabajo sin límites, gestionar adecuadamente las horas extras y la carga laboral excesiva, así como mejorar la previsibilidad y flexibilidad de los turnos.
  • Mejorar las condiciones laborales. Ofrecer incentivos salariales, especialmente para los profesionales que acepten trabajar en zonas rurales o menos accesibles, donde es difícil cubrir las plazas que se necesitan. 
  • Reestructuración de los equipos de Atención Primaria. Se trata de adaptar los equipos a las necesidades actuales de la población.
  • Autonomía en la organización del trabajo.
  • Funcionamiento a doble turno de los hospitales públicos. Según los expertos, activar los hospitales mañana y tarde permitiría aliviar la sobrecarga, reducir las listas de espera y evitar los colapsos que se repiten cada verano.
  • Fortalecer el liderazgo sanitario y la gestión emocional. Capacitar y responsabilizar a los líderes.
  • Apoyo social y profesional. Los profesionales que reciben apoyo social de sus colegas y supervisores presentan la mitad de los síntomas de depresión o ansiedad que quienes no cuentan con ese respaldo.
  • Política de tolerancia cero frente la violencia, el acoso y la intimidación en el lugar de trabajo. Poner en práctica medidas preventivas frente a la violencia disminuye el malestar psicológico.
  • Garantizar el acceso a servicios de salud mental y de apoyo psicológico, libre de estigmas.
  • Monitorización periódica del bienestar y de las condiciones laborales del colectivo sanitario.

Proteger la salud mental de los profesionales que cuidan a la población es imprescindible para garantizar el futuro y la sostenibilidad de la atención sanitaria.

 13 de enero, Día Mundial de la lucha contra la Depresión

Aunque la depresión es un trastorno mental que afecta a todo tipo de personas en todo el mundo, multitud de estudios demuestran que la profesión médica tiene una prevalencia muy superior de casos de suicidio, debido principalmente a los trastornos depresivos derivados de la actividad asistencial. En general, la mayoría de los problemas de salud del colectivo sanitario se asocian al empeoramiento de sus condiciones laborales y a la sensación constante de estar sobrepasados, lo que dificulta poder desconectar fuera del trabajo y durante el tiempo de ocio.

Principalmente, son los médicos interinos y los residentes los que tienen peores condiciones laborales, los que trabajan en los hospitales a causa de las guardias interminables, mientras que los que trabajan en los centros de salud por una mayor sobrecarga de trabajo.

Por ello, es importante hacer todo lo posible para sensibilizar, orientar y prevenir sobre esta enfermedad, objetivos prioritarios del Día Mundial de la lucha contra la Depresión. Es fundamental que los profesionales sanitarios sientan que no están solos y que pueden pedir ayuda ante cualquier signo de alarma. El objetivo es atenderlos, ayudarlos y garantizar que puedan ejercer su profesión en las mejores condiciones posibles. Una intervención a tiempo es importante para que puedan recuperarse y reintegrarse a su vida laboral con todas las garantías.

Consejos y recomendaciones para combatir la ansiedad y la depresión

La finalidad principal es que el cerebro segregue endorfinas, conocidas como hormonas de la felicidad. Las endorfinas generan sentimientos de alegría y bienestar, y ayudan a desaparecer las tensiones musculares y mentales.

  • Hacer ejercicio. Con la actividad física aumenta el nivel de endorfinas. Se trata de escoger el tipo de ejercicio que mejor se adapte a cada persona (pasear, correr, ir al gimnasio, etc.).
  • Dieta equilibrada. La alimentación ejerce una influencia fundamental en el estado de ánimo y la regulación emocional, ya que los nutrientes son esenciales para la producción de neurotransmisores.
  • Descanso. Intentar dormir un mínimo de 7 horas, el tiempo necesario para reparar el cuerpo y la mente.
  • Practicar actividades que ayudan a manejar el estrés y la depresión. Yoga, pilates, técnicas de relajación, aromaterapia, musicoterapia, etc. Se trata de actividades que ayudan a experimentar una sensación de bienestar y relajación profunda.
  • Pasar tiempo con uno mismo y hacer cosas que hagan sentirse mejor.
  • Escribir un diario. Escribir ayuda a liberar pensamientos negativos y a desbloquear las emociones.
  • Cultivar el sentido del humor. La risa hace que el estado de ánimo positivo aumente y ayuda a mejorar la perspectiva de la vida.Comunicar las emociones a personas de confianza. Expresar los sentimientos ayuda a mejorar el estado de ánimo.
  • Pensar, habla y actuar en positivo. Disfrutar de las pequeñas cosas, huir de la rutina y el aburrimiento, pensar en nuevos proyectos y huir del negativismo.
  • Pasar tiempo en contacto con la naturaleza. El sol es un excelente antidepresivo. Disfrutar del mar, dar paseos por el campo, excursiones por el bosque, etc.
  • Participar en actividades que ayudan a los demás. Ser solidario y ayudar a los demás aumenta la autoestima y proporciona sensación de bienestar físico, emocional e intelectual.
  • Formar parte de un grupo. Comprometerse con un grupo y hacer actividades ayuda a prevenir posibles estados de depresión.

La salud mental de los profesionales sanitarios sigue siendo uno de los grandes retos invisibles de los sistemas de salud. Revertir la situación en la que se encuentran actualmente es posible, pero se necesita voluntad política y poner en práctica medidas claras y contundentes. Cuidar la mente y las emociones no debe considerarse un lujo, se trata de una necesidad vital para que puedan seguir atendiendo y cuidando a los demás.

Bibliografía
1. Un estudio de la OMS revela que uno de cada tres sanitarios europeos sufre depresión o ansiedad. Diario Público. Octubre 2025.
2. Uno de cada tres profesionales sanitarios en Europa presenta síntomas de depresión o ansiedad. IM MÉDICO. Octubre 2025.
3. Cruz R. Los sanitarios estallan ante el colapso de la sanidad en verano: “Sobrepasamos los límites humanos. Diario Público. Agosto 2025.
4. Sanidad registra más de 17.000 agresiones a sanitarios en 2024, un 16% más que el año anterior. Diario Público. Julio 2025.
5. Un tercio de los profesionales de la salud en Europa sufre depresión y ansiedad. Noticias Naciones Unidas. ONU. Octubre 2025.
6. Uno de cada tres profesionales sanitarios en Europa presenta síntomas de depresión o ansiedad. Universidad Autónoma de Madrid. Octubre 2025.
7. 13 de enero: Día Mundial de la lucha contra la Depresión. Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España.
8. Día Mundial de la Lucha Contra la Depresión 2024. Junta de Castilla y León (Sacyl).
9. Uno de cada tres sanitarios europeos sufre ansiedad o depresión. i Sanidad. Octubre 2025.
10.   El ‘Burnout’ entre el personal sanitario: una “epidemia” que afecta a la calidad asistencial del Sistema Nacional de Salud. Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). Mayo 2024.
11.   La salud de la profesión médica no mejora tras el fin de la pandemia. iSanidad. Junio 2023.

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