El cambio climático, caracterizado por el aumento de las temperaturas globales, las emisiones crecientes de gases de efecto invernadero y los eventos climáticos extremos, representa una amenaza inminente para la salud pública a nivel mundial. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha declarado el cambio climático como una emergencia global, advirtiendo que si no se toman medidas urgentes, podríamos enfrentar un aumento de temperatura de hasta 4.8 °C para fines de siglo. Este escenario tendría resultados devastadores no solo para el medio ambiente, sino también para la salud de las personas.
El cambio climático se cobra millones de vidas cada año y sus consecuencias siguen aumentando. De hecho, la OMS considera el cambio climático como la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI y alerta sobre las consecuencias que puede suponer para los profesionales sanitarios a la hora de atender a la población.
Existen una serie de mitos que rodean la afección que deberíamos desterrar para conocerla mejor y acompañar mejor a quienes la padecen:
El principal objetivo de la Atención Primaria según la OMS es garantizar de forma equitativa el mayor nivel posible de salud y bienestar a las personas, mediante los tratamientos, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud, la rehabilitación y los cuidados paliativos cuando sean necesarios.
La protección del bienestar y de la calidad de vida de la población es un aspecto clave en los actuales sistemas sanitarios, sin embargo, para conseguirlo es indispensable la involucración de las administraciones y los diferentes actores políticos, trabajando conjuntamente con los profesionales sanitarios y la propia ciudadanía.
Un horizonte nublado se cierne sobre la Atención Primaria española. Un malestar que se intensifica con la profecía de la Sociedad Española de Médicos de Familia y Comunitaria (semFYC): para 2025, un vacío de 2.600 médicos de familia podría sumirla en un colapso sin precedentes. Sin duda, es un panorama desolador que, lejos de ser una simple predicción, se configura como una realidad tangible a la que debemos dar respuesta.