
La incontinencia urinaria es un problema común que afecta a millones de personas en todo el mundo, repercutiendo gravemente en la calidad de vida de quienes la sufren, provocando incomodidad, vergüenza e incluso aislamiento social. De hecho, el constante incremento de la esperanza de vida provoca que aumente la prevalencia de la incontinencia urinaria, convirtiéndola en un problema de salud pública de primer orden.
Se estima que tres millones de personas sufren incontinencia urinaria en España, siendo las mujeres mayores institucionalizadas, con enfermedades crónicas, polimedicadas o con movilidad reducida, el grupo poblacional de mayor prevalencia, llegando a alcanzar el 89,5%.
Sin embargo, a pesar de estas cifras, la incontinencia urinaria sigue siendo una condición infradiagnosticada, infratratada y también estigmatizada, lo que dificulta gravemente el acceso a una atención adecuada.
Entendiendo la incontinencia urinaria. Causas y efectos.
La incontinencia urinaria es una afección médica caracterizada por la pérdida involuntaria de orina, cuyo origen se debe principalmente a problemas físicos. Afecta tanto a hombres como a mujeres, independientemente de su edad, aunque ciertos factores como el envejecimiento, ser mujer, el sobrepeso o tener antecedentes familiares aumentan el riesgo.
Los mecanismos implicados en la incontinencia urinaria más frecuentes son:
- Debilidad del esfínter urinario o de los músculos de la pelvis.
- Obstrucción del camino de salida de la orina desde la vejiga.
- Espasmo o hiperactividad de los músculos de la pared de la vejiga. También denominada vejiga hiperactiva.
- Debilidad o hipoactividad de los músculos de la pared de la vejiga.
- Falta de coordinación entre los músculos de la pared de la vejiga y el esfínter urinario.
- Aumento del volumen de orina.
- Problemas funcionales.
De todos ellos, el mecanismo más frecuente en las mujeres es la debilidad muscular de la pelvis, causada principalmente por la tensión y el estiramiento durante el parto. En los hombres, el más frecuente es la obstrucción de la salida de la orina desde la vejiga, en los adultos jóvenes la vejiga hiperactiva, y en las personas mayores los trastornos funcionales (demencia, eventos cerebrovasculares, etc.).
Aunque la incontinencia urinaria es más frecuente en las personas mayores, no debe considerarse como parte del proceso normal del envejecimiento.
La incontinencia puede ser de varios tipos. Los tipos de incontinencia más frecuentes son:
- Incontinencia de urgencia. Caracterizada por una rápida y repentina necesidad de orinar acompañada de la imposibilidad de llegar a tiempo al baño.
- Incontinencia funcional. Causada por cualquier limitación física o mental que impida orinar con normalidad.
- Incontinencia de esfuerzo. Pérdidas de orina asociadas a los esfuerzos físicos como toser, reír, estornudar o realizar ejercicio físico.
- Incontinencia por rebosamiento. Cuando la vejiga no se vacía adecuadamente.
- Incontinencia mixta. Se trata de una combinación de dos o más tipos de incontinencia.
Existen diferentes factores de riesgo relacionados con la incontinencia urinaria, pero lo más importante es distinguir entre los que no se pueden modificar y aquellos que son modificables
Factores no modificables:
- Genética. Algunas mujeres nacen con una musculatura del suelo pélvico más débil o más susceptible de debilitarse con el tiempo. La probabilidad de padecer incontinencia urinaria es mayor cuando hay antecedentes familiares.
- Embarazo. Las hormonas liberadas durante el embarazo relajan los tejidos y producen un estiramiento de los músculos del suelo pélvico. También el peso del bebé afecta a la musculatura del suelo pélvico.
- Parto. Los músculos del suelo pélvico se estiran al máximo durante el parto. En algunos casos, estos músculos y los tejidos que los rodean pueden quedarse laxos permanentemente.
- Menopausia. El cambio hormonal durante la menopausia puede alterar los síntomas de la incontinencia y otros problemas del suelo pélvico.
- Cirugía ginecológica. La histerectomía (extirpación del útero) y otros procedimientos terapéuticos a nivel de la pelvis, como la radioterapia, pueden alterar los nervios y otras estructuras implicadas en la continencia.
Factores modificables:
- Obesidad. El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo, al incrementar la presión sobre la vejiga. Además, también se relaciona con el descenso de los órganos pélvicos (prolapso) o la incontinencia urinaria por urgencia.
- Estreñimiento crónico. El aumento de los esfuerzos abdominales para conseguir evacuar, ejerce presión sobre las estructuras pélvicas y las va debilitando.
- Tabaco. Se ha demostrado que el tabaco es un factor de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo, ya que favorece la aparición de tos crónica y con ella, el aumento de la presión abdominal.
- Estimulantes vesicales. Algunos alimentos y bebidas provocan irritación vesical, aumentando los síntomas de urgencia y frecuencia urinaria (cafeína, bebidas alcohólicas y gaseosas, cítricos, especias picantes, tomates, edulcorantes artificiales, etc.).
- Beber demasiado. La ingesta excesiva de líquidos, superior a 1,5 litros al día, puede condicionar la aparición o empeoramiento de la incontinencia urinaria.
- Esfuerzos físicos. Los esfuerzos físicos repetidos y los deportes de impacto (saltar, correr, flexiones, etc.) aumentan la presión abdominal y sobrecargan las estructuras del suelo pélvico, agravando los síntomas de la incontinencia de esfuerzo.
Poner en práctica algunas medidas beneficiosas y evitar aquellas que empeoran la incontinencia urinaria es clave para tratar el problema. Bajar de peso, mejorar el tránsito intestinal, dejar de fumar, reducir el consumo de estimulantes vesicales, moderar la ingesta de líquidos y controlar los esfuerzos físicos, puede mejorar significativamente los síntomas de la incontinencia.
Sin embargo, cuando la incontinencia urinaria no se trata adecuadamente puede provocar alteraciones del sueño, molestias físicas, irritación de la piel o infecciones. Todo ello, sin olvidar los efectos psicológicos y sociales, ya que el miedo a las fugas puede derivar en ansiedad, estrés y vergüenza, conduciendo al aislamiento, retraimiento social y depresión. Además, también puede afectar a las relaciones familiares y de pareja, aumentando aún más el sufrimiento emocional.
De todas las complicaciones que origina la incontinencia urinaria, las lesiones cutáneas son una de las más prevalentes. Más del 75% de las personas con incontinencia urinaria tiene o ha tenido dermatitis. La acción de la orina compromete la integridad de la piel, favorece las infecciones y aumenta el riesgo de desarrollar úlceras por presión. Este tipo de lesiones cutáneas se conocen como Dermatitis Asociadas a la Incontinencia (DAI) y forman parte de un grupo más amplio denominado Lesiones Cutáneas Asociadas a la Humedad (LESCAH).
- Los componentes químicos de la orina irritan y lesionan la piel.
- La irritación de la orina altera la capa dermolipídica.
- La humedad hace que la piel sea más vulnerable y frágil.
- La piel normal tiene un pH ligeramente ácido, pero al entrar en contacto con la orina tiende a ser alcalina, incrementando el riesgo de dermatitis y proliferación bacteriana.
- La permeabilidad de la piel aumenta y se pone en riesgo su integridad, haciéndola más susceptible a los daños.
Las irritaciones, el picor, las erupciones cutáneas y las infecciones generan gran incomodidad física en los pacientes y un malestar emocional profundo.
Con el cuidado y los productos adecuados, la incontinencia urinaria puede tratarse eficazmente. La clave es comprender el problema, ofrecer ayuda profesional y encontrar la solución óptima en cada caso.

Los absorbentes, solución clave para el manejo de la incontinencia urinaria y la protección de la piel.
Los absorbentes ofrecen protección, comodidad y libertad para poder llevar una vida activa, lo que les convierte en una herramienta esencial en el manejo de la incontinencia urinaria.
Los absorbentes son productos sanitarios de un solo uso, que se ajustan al cuerpo para absorber y retener la orina en su interior, evitar fugas y mantener la piel y la ropa secas sin humedad.
Usos y beneficios de los absorbentes.
- Proporcionan una protección confiable contra las fugas de orina.
- Ayudan a preservar la piel manteniéndola seca y protegiéndola de la humedad, lo que reduce el riesgo de irritación e infección.
- Ofrecen comodidad y discreción, permitiendo llevar una vida totalmente activa.
- Ayudan a neutralizar y controlar los olores, dando mayor confianza a los pacientes.
- Son fáciles de usar y desechar, lo que los convierte en una opción conveniente.
Los absorbentes ofrecen una solución práctica, discreta y cómoda para las personas que sufren incontinencia urinaria, mejorando notablemente su calidad de vida.
Tipos de absorbentes.
Existen diferentes tipos de absorbentes según la capacidad de absorción (día, noche y super-noche), la talla (pequeña, mediana y grande) y la forma (rectangulares, anatómicos y elásticos). Su prescripción o recomendación depende de cada situación personal y de las necesidades específicas en cada caso.
- Capacidad de absorción. El absorbente debe coincidir con la gravedad de la incontinencia. Pueden ser de día (600-900 ml), de noche (900-1.200 ml) o súper noche (más de 1.200 ml).
- Tamaño. El absorbente debe ajustarse cómodamente para proporcionar una cobertura adecuada. Según la talla pueden ser pequeños, medianos, grandes o extra grandes.
- Forma. Pueden ser rectangulares (compresas rectangulares), anatómicos (anatómicos con malla de sujeción), anatómicos elásticos (con adhesivos para abrir y cerrar varias veces) y tipo pants, una auténtica revolución en la mejora de la calidad de vida.
Los absorbentes tipo pants aportan discreción, comodidad y autonomía. Se utilizan como ropa interior convencional y gracias a su ajuste anatómico, mejoran significativamente la calidad de vida de las personas, permitiendo el movimiento continuo. Además, gracias a su mayor rapidez de absorción y a las barreras antifugas, evitan el contacto de la piel con la humedad, ayudando a prevenir la dermatitis y la irritación de la piel.
Los materiales utilizados en los pants son transpirables, neutralizan los olores y no hacen ruido al andar, por lo que aportan máxima seguridad y discreción garantizada. Las tallas más grandes también están diseñadas para utilizarse para dormir, aportando seguridad durante toda la noche y permitiendo un sueño reparador.
Las principales características y beneficios de los pants más avanzados del mercado son:
Máxima seguridad.
- Tecnología de núcleo absorbente con canal que acelera y mejora la distribución del líquido.
- Contorno elástico que se adapta y previene las fugas.
Comodidad 100%.
- 100% transpirables para cuidar y proteger la piel.
- Materiales suaves que aportan confort.
- Diseño anatómico que se ajustan a la anatomía de cada paciente.
Fáciles de utilizar e higiénicos.
- Se colocan como la ropa interior y se retiran fácilmente.
A pesar de la incontinencia, con el absorbente adecuado se puede afrontar la vida con total confianza.
La importancia de la elección del absorbente adecuado.
Existen varias opciones de absorbentes diseñados para los diferentes tipos y grados de incontinencia. Se trata de elegir el tipo de absorbente que mejor se adapte a cada persona y permita satisfacer las necesidades y preferencias según cada situación particular, garantizando la máxima eficacia y comodidad.
Las variables más importantes del paciente a tener en cuenta para seleccionar el absorbente son el tipo, grado y severidad de la incontinencia, el estado físico, la movilidad, la complexión física, la sensibilidad cutánea y la capacidad cognitiva.
No existe un patrón fijo para seleccionar un absorbente, se recomienda individualizar cada situación según las necesidades particulares de cada persona.
La decisión debe tomarse con sensibilidad y siempre consensuada con el paciente y la familia. Una decisión equivocada puede reducir el bienestar y comprometer la dignidad de la persona.
¿Por qué es importante elegir bien el absorbente?
- La adaptación y el correcto ajuste al cuerpo facilitan los movimientos y evitan las rozaduras y las fugas de orina.
- El grado de absorción es determinante para conseguir que la piel se mantenga seca y confortable. Hay que tener en cuenta la cantidad de orina y el momento de uso.
- La dermoprotección es clave para evitar irritaciones, úlceras e infecciones.
Antes de elegir un absorbente se recomienda comprobar:
- Que sea fácil de colocar y ajustar.
- Que sea cómodo para el usuario y no afecte a su movilidad.
- Que sus bandas elásticas o medios de sujeción sean de calidad.
- Que los materiales sean dermoprotectores.
- Que esté dermatológicamente testado y sea 100% transpirable.
La exposición prolongada de la piel a la humedad puede provocar irritaciones, erupciones e infecciones, en consecuencia, el absorbente debe estar hecho de materiales transpirables que permitan la circulación del aire y mantengan la piel seca y confortable.
Además, para mantener la salud de la piel no solo se trata de elegir el absorbente adecuado, también es importante cambiarlo con regularidad y mantener una buena higiene personal. De la misma forma, se desaconseja utilizar absorbentes de talla excesiva, utilizar dos absorbentes superpuestos y usar absorbentes súper noche durante el día para alargar y evitar cambios.
Consejos prácticos relacionados con el uso de absorbentes.
Los absorbentes son fundamentales para mantener la higiene y prevenir los problemas cutáneos, pero para ello es necesario planificar los cambios y saber cómo usarlos y retirarlos de forma adecuada
El mal uso de los absorbentes puede causar problemas dermatológicos como dermatitis, eritemas, erupciones, infecciones o áreas de piel caliente e inflamadas.
Recomendaciones para el mantenimiento y cuidado de la piel.
- Mantener una buena higiene personal, pautar rutinas de aseo y limpiar la piel con agua y jabón suave.
- Mantener la piel siempre limpia y seca para prevenir irritaciones e infecciones en la piel.
- Cambiar los absorbentes con frecuencia, aunque solo estén parcialmente empapados. Limpiar y secar bien antes de colocar un nuevo absorbente.
- Evitar la fricción y los lavados agresivos. Secar la piel suavemente.
- Evitar productos irritantes que contengan alcohol o desinfectantes. Se recomiendan productos con pH similar al de la piel.
- Cuidar la piel con productos hidratantes y protectores. Aplicar productos emolientes después del baño y con cada cambio de absorbente.
- Comprobar con frecuencia si hay signos de deterioro de la piel (enrojecimiento, picor, descamación, etc.).
- Facilitar las condiciones de movilidad del paciente, su acceso al baño y evitar que permanezca en la misma posición durante largos periodos de tiempo.
- Desechar los absorbentes usados de forma higiénica y adecuada para evitar la propagación de bacterias. Se recomienda envolverlos en una bolsa de plástico o de desecho antes de tirarlos a la basura.
- Conocer los diferentes tipos de incontinencia y las opciones disponibles de absorbentes, ayuda a elegir el producto más adecuado según cada situación particular.
Consejos y recomendaciones para cuidadores.
- Aprender a usar y desechar los absorbentes de forma correcta.
- Apoyar a las personas que sufren incontinencia urinaria. Transmitirles tranquilidad y brindarles apoyo emocional.
- Manejar la situación con dignidad y privacidad. Es importante abordar el tema de los absorbentes con respeto y sensibilidad, asegurando que el proceso se realiza de forma privada.
- Evaluar regularmente la piel, tomar medidas preventivas y saber identificar los signos para poder las tomar medidas oportunas.
- Practicar el autocuidado. Los cuidadores también deben cuidar su salud y bienestar, tomando descansos y buscando apoyo cuando sea necesario.
El futuro del cuidado de la incontinencia urinaria y sus retos.
El desarrollo de nuevas tecnologías, los tratamientos personalizados o el lanzamiento de nuevos productos, son aspectos fundamentales para poder seguir avanzando en la calidad de vida de los pacientes con incontinencia urinaria. Sin embargo, los recursos son limitados y saber cómo gestionarlos y optimizarlos es la clave para poder afrontar los desafíos del futuro.
- Programas de concienciación y educación. Normalizar y visibilizar la incontinencia urinaria desde las etapas iniciales y fomentar la prevención. Se necesitan planes de formación para profesionales, pero también para pacientes y familiares para mejorar el autocuidado.
- Acceso a la innovación. Ofrecer mayor cobertura de tratamientos no invasivos (fisioterapia suelo pélvico), así como promover el acceso a las soluciones tecnológicas innovadoras ya existentes.
- Mayor coordinación socio-sanitaria. Reforzar la capacitación de los médicos de Atención Primaria y el papel de la enfermera gestora de casos. También apostar por el desarrollo de protocolos y algoritmos transversales, además de la creación de unidades especializadas multidisciplinares.
- Apoyo psicosocial. Impulsar investigaciones sobre las consecuencias emocionales, sociales y laborales de la incontinencia urinaria, y seguir trabajando para romper tabúes y reducir el estigma social. Solo comprendiendo mejor las implicaciones de la incontinencia urinaria se podrán diseñar intervenciones más eficaces.
- Fomentar la investigación y el desarrollo de soluciones innovadoras. Promover estudios sobre nuevos tratamientos, dispositivos o productos sanitarios para poder ofrecer soluciones más efectivas, seguras y accesibles.
La incontinencia no es algo de lo que haya que avergonzarse, con el apoyo y los recursos adecuados, las personas pueden controlarla de manera eficaz y afrontar la vida con confianza.
La gestión de la incontinencia urinaria sigue siendo un gran desafío y para manejarla eficazmente se requiere un enfoque multidisciplinar que combine los tratamientos farmacológicos, las terapias conductuales, el uso adecuado de los absorbentes y la educación, entre otros. Con la orientación adecuada y el uso de los productos correctos, los pacientes pueden llevar una vida activa y segura.
Marta Huguet Girona.
Farmacéutica y MBA.
Consultora estratégica.
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